jueves, 6 de septiembre de 2012

0.3 El coche del menor fallecido no respetó la preferencia del otro, según la Policía

El coche del menor fallecido no respetó la preferencia del otro, según la Policía
Un imprudencia con consecuencias nefastas. El atestado elaborado por la Policía Local recoge que la brutal colisión entre dos vehículos la noche del martes en Montevil, que se cobró la vida de un niño de 13 años, se desencadenó después de que uno de los turismos implicados no respetase la preferencia del otro que circulaba por la calle de Velázquez.

El accidente, tuvo lugar en torno a las once y media de la noche. El monovolumen Citroën C-4 Gran Picasso, matrícula 9482 FST, en el que viajaba el menor en compañía de sus dos hermanos, sus padres y dos amigos, «circulaba por la calle de Velázquez y realizó el giro hacia Badajoz, presuntamente sin ceder la preferencia del vehículo que circulaba por Velázquez» en sentido ascendente, explica el atestado policial. En este segundo turismo, un Mercedes C320, matrícula 8489 DKJ, solo viajaba la conductora, V. M. A., de 32 años, quien también resultó herida de consideración.

El tremendo choque hizo que el Citroën C-4 perdiese el control e impactase contra un mupi publicitario, que le frenó la trayectoria. El niño Diego Monestina Labra salió despedido por la luna unos veinte metros. Pese a los intentos de los servicios sanitarios por reanimarlo, acabó falleciendo.

Según los agentes que investigan el siniestro, todo apunta a que el menor, vecino de Santolaya de Cabranes, no llevaba puesto el cinturón de seguridad en el momento de la colisión. Su hermano Pablo, de 16 años, sufrió heridas muy graves y fue llevado al Hospital de Cabueñes, donde permanece ingresado. Sus allegados son optimistas y, dada su evolución, confían en que pueda salir pronto del hospital. Los otros cuatro heridos que viajaban en el Citroën -los padres de los niños, el otro hijo del matrimonio (de seis años) y un amigo de 16, vecino de Madrid- así como la conductora del otro turismo ya ha recibido el alta
.
El suceso ha conmocionado tanto a los vecinos de Montevil -que llevan tiempo denunciando las altas velocidades que se alcanzan en la calle de Velázquez- como a los del concejo de Cabranes, donde la familia del niño fallecido es muy apreciada. Su padre, Santos Monestina, es pintor y profesor del Instituto de Enseñanza Secundaria Víctor García de la Concha. El curso pasado impartió también clases en el instituto de Roces, en Gijón.

«Son gente estupenda, muy participativa y siempre dispuestos a ayudar a los vecinos y a quien lo necesite. Esto es una desgracia», acertaban a decir ayer desde la asociación de vecinos del pueblo en el que residen.
Funeral en Santa Eulalia
Los restos mortales de Diego fueron trasladados a última hora de la mañana de ayer desde el tanatorio de Cabueñes al de Valdediós. Durante toda la tarde fueron innumerables las muestras de cariño que familiares, amigos y allegados quisieron mostrar a los padres y los dos hermanos del niño. El funeral se celebrará hoy al mediodía en la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Cabranes, para a continuación enterrarlo en el cementerio.

El accidente ha vuelto a avivar la polémica vecinal en torno a los giros y cambios de sentido en la calle de Velázquez. «La mayoría de los coches circulan a más de 50 kilómetros por hora y es un peligro porque se puede girar a la izquierda sin semáforos. Sabíamos que esto iba a acabar a en desgracia tarde o temprano», lamentan.

2 comentarios:

  1. interesante, me andaba yo preguntando unas cosillas sobre esto y ya me quedaron claras gracias por la info.

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