Un imprudencia con consecuencias nefastas. El atestado
elaborado por la Policía Local recoge que la brutal colisión entre dos
vehículos la noche del martes en Montevil, que se cobró la vida de un
niño de 13 años, se desencadenó después de que uno de los turismos
implicados no respetase la preferencia del otro que circulaba por la
calle de Velázquez.
El accidente, tuvo lugar en
torno a las once y media de la noche. El monovolumen Citroën C-4 Gran
Picasso, matrícula 9482 FST, en el que viajaba el menor en compañía de
sus dos hermanos, sus padres y dos amigos, «circulaba por la calle de
Velázquez y realizó el giro hacia Badajoz, presuntamente sin ceder la
preferencia del vehículo que circulaba por Velázquez» en sentido
ascendente, explica el atestado policial. En este segundo turismo, un
Mercedes C320, matrícula 8489 DKJ, solo viajaba la conductora, V. M. A.,
de 32 años, quien también resultó herida de consideración.
El tremendo choque hizo que el Citroën C-4 perdiese el
control e impactase contra un mupi publicitario, que le frenó la
trayectoria. El niño Diego Monestina Labra salió despedido por la luna
unos veinte metros. Pese a los intentos de los servicios sanitarios por
reanimarlo, acabó falleciendo.
Según los agentes que investigan el siniestro, todo
apunta a que el menor, vecino de Santolaya de Cabranes, no llevaba
puesto el cinturón de seguridad en el momento de la colisión. Su hermano
Pablo, de 16 años, sufrió heridas muy graves y fue llevado al Hospital
de Cabueñes, donde permanece ingresado. Sus allegados son optimistas y,
dada su evolución, confían en que pueda salir pronto del hospital. Los
otros cuatro heridos que viajaban en el Citroën -los padres de los
niños, el otro hijo del matrimonio (de seis años) y un amigo de 16,
vecino de Madrid- así como la conductora del otro turismo ya ha recibido
el alta
.
.
El suceso ha conmocionado tanto a los vecinos de Montevil
-que llevan tiempo denunciando las altas velocidades que se alcanzan en
la calle de Velázquez- como a los del concejo de Cabranes, donde la
familia del niño fallecido es muy apreciada. Su padre, Santos Monestina,
es pintor y profesor del Instituto de Enseñanza Secundaria Víctor
García de la Concha. El curso pasado impartió también clases en el
instituto de Roces, en Gijón.
«Son gente estupenda, muy participativa y siempre
dispuestos a ayudar a los vecinos y a quien lo necesite. Esto es una
desgracia», acertaban a decir ayer desde la asociación de vecinos del
pueblo en el que residen.
Funeral en Santa Eulalia
Los restos mortales de Diego fueron trasladados a última
hora de la mañana de ayer desde el tanatorio de Cabueñes al de
Valdediós. Durante toda la tarde fueron innumerables las muestras de
cariño que familiares, amigos y allegados quisieron mostrar a los padres
y los dos hermanos del niño. El funeral se celebrará hoy al mediodía en
la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Cabranes, para a continuación
enterrarlo en el cementerio.
El accidente ha vuelto a avivar la polémica vecinal en
torno a los giros y cambios de sentido en la calle de Velázquez. «La
mayoría de los coches circulan a más de 50 kilómetros por hora y es un
peligro porque se puede girar a la izquierda sin semáforos. Sabíamos que
esto iba a acabar a en desgracia tarde o temprano», lamentan.
interesante, me andaba yo preguntando unas cosillas sobre esto y ya me quedaron claras gracias por la info.
ResponderEliminarno hay de que
Eliminarsaludos